Durante la discusión de la nueva Ley Electoral del Estado de Querétaro, la diputada Adriana Elisa Meza Argaluza, coordinadora de la Fracción Legislativa del PRI en la LXI Legislatura, presentó una reserva al artículo 166 con el propósito de fortalecer el principio de paridad sustantiva y garantizar que las mujeres tengan acceso efectivo a los espacios de mayor representación política y toma de decisiones.
Desde tribuna, la legisladora sostuvo que la igualdad no puede limitarse al cumplimiento formal de la paridad en las postulaciones, sino que debe reflejarse en oportunidades reales para que las mujeres compitan y gobiernen en los municipios con mayor peso poblacional, económico y presupuestal.

“La congruencia política no se predica; se demuestra con decisiones. Hoy tenemos la oportunidad de demostrar si la paridad que defendemos en el discurso también estamos dispuestos a garantizarla en la ley”, expresó.
Adriana Meza señaló que, aunque actualmente existen mujeres al frente de cuatro municipios del estado, éstos concentran apenas el 5.67 por ciento de la población queretana y administran una proporción significativamente menor del presupuesto público, lo que evidencia que la brecha de género también se manifiesta en el acceso al poder y a los recursos públicos.

La diputada explicó que su reserva propone que los partidos políticos postulen mujeres para encabezar las planillas de ayuntamientos en al menos tres de los seis municipios con mayor población del estado, fortaleciendo además las reglas de integración paritaria para evitar que las candidaturas femeninas continúen concentrándose en municipios o distritos de menor competitividad.
Asimismo, destacó que su propuesta se sustenta en la Constitución, en los tratados internacionales en materia de derechos humanos y en los criterios emitidos por la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, que reconocen la facultad de establecer acciones afirmativas para hacer efectiva la igualdad sustantiva.

Finalmente, hizo un llamado a los integrantes de la Legislatura para respaldar la reserva y avanzar hacia una democracia en la que las mujeres accedan en condiciones de igualdad a los espacios donde se toman las decisiones de mayor impacto para el desarrollo de Querétaro.
“Esta reserva no concede privilegios; corrige una desigualdad histórica y fortalece nuestra democracia. La paridad debe reflejarse en el acceso real al poder y no únicamente en las estadísticas”, concluyó.
