[Tras la Verdad] Hombre muerte renuncia tras fracaso en Seguridad Pública

Fracasa el gobierno de López Obrador e incumple su promesa de reducir el índice delictivo. Los datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), informan que, durante los primero 23 meses de gobierno, se han cometido en México 64 mil 453 homicidios dolosos. Triplica la cantidad de homicidios cometidos en el mismo espacio de tiempo del gobierno de Felipe Calderón, a quien acusa Andrés Manuel de haber iniciado una “guerra” en contra del narcotráfico. Contrasta con el “régimen” que hizo las paces con la delincuencia, ahora se cometen más homicidios que cuando había “guerra”. ¿Quién es el equivocado?

Alfonso Durazo Montaño, responsable de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, prefirió renunciar ante la imposibilidad de cumplir su promesa. Regresará a la política, buscará la gubernatura de su estado natal, Sonora. Seguramente quedó desilusionado del cargo que le prestó su jefe, tomando en cuenta que son los militares lo responsables de la seguridad pública y no la Secretaría a su cargo. La Guardia Nacional quedó en manos del ejército, elementos castrenses que no responden al mando civil de Durazo. Este solo daba cuenta del desastre en materia de inseguridad pública. En lo que parece ser su último reporte de incidencia delictiva, informó de más y más muertes.

Así que prefirió atender el “llamado de la militancia” de su tercer partido e irse de candidato a gobernador, aventando la toalla ante el evidente fracaso en la “batalla”, en contra de la delincuencia. No hay rumbo cierto en materia de seguridad pública, todo es incierto. Mientras López es identificado como aliado de la delincuencia.

Durante el mismo periodo de gobierno, en el sexenio de Vicente Fox, los asesinatos alcanzaron la cifra de 24 mil 020 homicidios dolosos. Demasiados. En la época de la “guerra” en contra de la delincuencia de Felipe Calderón, sumaron 19 mil 571 asesinatos; bajaron las muertes violentas. Con Enrique Peña al frente del gobierno federal, alcanzó la cifra de homicidios dolosos de 30 mil 321 muertes. ¡Cifra espeluznante!

Quién iba a imaginar que Andrés Manuel López Obrador superaría a todos; duplicó los números de homicidios, sin el menor esfuerzo, del gobierno de Peña. Aquel que ofreció reiteradamente en campaña que bajaría de tajo esas cifras con su nueva política de “abrazos y no balazos”, de combatir el origen de la delincuencia. Los datos oficiales arrojan que en poco menos de dos años, han asesinado a 64 mil 453 mexicanos; mientras el Presidente de la República se mofa, se burla de las muertes, argumentando que ya no hay masacres, cuando que la delincuencia asesina grupos hasta de 17 personas. Un promedio de 2 mil 846 homicidios al mes. De los más altos a nivel mundial.

A razón de lo anterior, Durazo prefiere dejar la secretaría de la muerte. Ante la renuncia, que seguramente pronto se hará efectiva, el cínico de su jefe dijo en conferencia de prensa que “lo estaba convenciendo para quedarse”; bajo la misma tónica de la demagogia que caracteriza a este gobierno, Alfonso respondió que “atenderá el llamado de la militancia” para irse de candidato. Después de la estela de muerte que deja en el camino en estos meses, que para nada sirvieron sus reuniones para pacificar al país, bajo el desprestigio que le precede, seguramente perderá la elección en Sonora, regresará con López, para un nuevo acomodo en otro espacio menos estresante, en donde sí pueda mandar y no como hoy, que terminó siendo ignorado por los militares que controlan todo lo relacionado en el ámbito de la seguridad pública en el país. Prefiere huir ante el contundente fracaso. Basta leer su programa de trabajo, en él encontrará que la pacificación, al ritmo de la política de los “abrazos, se va hasta los años 2 mil cuarenta.

Y en política de salud pública, las cosas están peor en el gobierno de López Obrador. Los muertos por Covid-19, llegaron a la cifra de 87 mil 415. El cúmulo de mexicanos fallecidos debido a la negligencia del nuevo régimen asciende a 151 mil 868 personas. ¿Quién es responsable de la catástrofe? ¡El Presidente! Acostumbrado a la política de la mentira, después de 23 meses de gobierno, sigue echando culpas al pasado sin aceptar su responsabilidad en la pésima gobernabilidad. Está más preocupado por sumar poder económico, político, jurídico y en agraviar a todos los que no piensan como él, que en empeñarse en resolver los problemas del país.

Por eso se le fue de las manos la gobernabilidad, la que parece no importarle. Privilegia la soez mentira como arte para gobernar, genera división social como medida para concentra la atención de sus seguidores. Ante la catástrofe, la sociedad civil organizada ha tomado “las armas” de la lucha pacífica de las ideas y las acciones de trabajo, para contrarrestar todo el mal que hace el gobierno lopista, antes de que destruya lo logrado a través de muchos años de esfuerzos.

Alfonso Durazo, mal y de malas. En sus tiempos de priista, le matan a su jefe y candidato a la Presidencia de la República, Luis Donaldo Colosio. Luego busca refugio con los panistas, lo contrata Vicente Fox Quesada, para terminar peleados y despedido. Sus diferencias lo llevan al cobijo de López Obrador, quien lo hizo candidato al Senado por su estado; perdió la elección. Insistiría como candidato a diputado federal por Morena, hasta entonces logró el acomodó en el presupuesto, esta vez con su tercer partido, siendo diputado a la LXII Legislatura federal. Así llegaría a la secretaría de la muerte, en donde solo encontró la soledad del fracaso. Por esa razón y no está equivocado, prefiere jugársela como candidato a gobernador, aunque pierda, no desea continuar acumulando muertes bajo su espalda.

Quien sea que ocupe el cargo que deja el “señor muerte”, las cosas no cambiarán. No podrán componerse mientras López Obrador, insista en la misma estrategia de combatir a la delincuencia con abrazos; y, de verdad, en serio, dejen administrar el ramo de la seguridad pública y protección ciudadana a la o el nuevo secretario.

Andrés Manuel López debe dejar de ser el mejor aliado de la delincuencia. Además, quien ocupe la secretaría debe ser un experto en la materia. Basta de acumular un 90 por ciento de supuesta honradez y contar apenas con 10 por ciento de conocimientos en la materia. Los resultados están a la vista. En 23 meses de gobierno lopista todo es un fracaso.

Vamos, el adalid del combate a la corrupción ha hecho crecer ese cáncer, al que cínicamente llama “politiquería” en su contra. Debido a la perversidad del gobierno de López, se reconoce y se aplaude la unión de la sociedad civil organizada, opuesta a la perversidad institucionalizada; los grupos sociales día a día crecen en protesta a la política depredadora que ha emprendido López Obrador.








El cinismo como premisa electoral en el TEPJF. Dan vida a tres nuevos partidos p...
La DEA es considerada a nivel mundial como una organización mafiosa. Hay prueba...
La pérdida de Morena en las elecciones locales de Coahuila e Hidalgo son una pr...
En un régimen de gobierno en el que se practica la democracia, nunca para siemp...

Danos tus comentarios

Danos tu comentario

¡Estamos en Instagram!

Danos Like

Alexa-Rank

Capital

2 - 5

Cero Grilla

3 - 5

San Juan del Río