Dieciséis años después de su estreno en el teatro La Casona del Árbol, regresa a los escenarios queretanos Las voces de la vagina, una puesta en escena inspirada en Los monólogos de la vagina, de Eve Ensler, y adaptada por el director Juvencio Jaramillo.
Producido por la compañía Los Hijos de Tespis, el montaje presenta una versión contemporánea, cercana y actualizada del espectáculo que ha conquistado a miles de espectadores alrededor del mundo. Su propuesta combina el humor, la provocación y la denuncia social para hablar sin rodeos sobre el cuerpo, el placer, la violencia y las experiencias que han marcado la vida de muchas mujeres.
Como una de sus principales novedades, la adaptación incluye un monólogo cien por ciento queretano, escrito por la licenciada Liliana Morales, quien da voz a todas aquellas mujeres que vivieron una “primera vez” tan peculiar, incómoda o inolvidable que merece ser contada.
La obra no presenta una sola historia. A través de monólogos, recuerdos, confesiones y diálogos directos con el público, sus protagonistas construyen un recorrido por distintas experiencias femeninas: el descubrimiento del propio cuerpo, la menstruación, la primera relación sexual, el orgasmo, los prejuicios sobre la apariencia, el deseo, la maternidad y el paso del tiempo.
El montaje combina momentos abiertamente cómicos –como un catálogo de orgasmos, los insólitos nombres utilizados para referirse a la vagina y las referencias a Gallos Blancos, Zibatá y Menchaca– con testimonios profundamente dolorosos relacionados con el abuso sexual, la violencia de pareja, la violación utilizada como arma de guerra y las heridas que permanecen tanto en el cuerpo como en la memoria.

Detrás de las risas existe una denuncia contundente: durante siglos, muchas mujeres han vivido desconectadas de su propio cuerpo porque otras personas les enseñaron a sentir miedo, culpa o vergüenza.
Por ello, pronunciar la palabra “vagina” se convierte sobre el escenario en un acto de recuperación. Nombrarla significa reconocerla como territorio de placer, identidad y libertad, pero también como un espacio que puede ser violentado y que necesita ser escuchado, respetado y defendido.
El elenco de esta temporada está conformado por cinco mujeres con trayectorias y personalidades distintas:
Ilse Ávila, actriz queretana con más de 17 años de experiencia; Dana Rubio, docente con más de 30 años de trayectoria y especialista en Expresión Oral y Declamación; Vane Camacho, actriz con cinco años de experiencia en los escenarios queretanos; Jacqueline Coppola, actriz, cantante y ganadora del certamen Señora México Internacional; y Karyme Guerrero, quien debuta en las tablas con una obra que, sin duda, dará mucho de qué hablar.
Bajo la adaptación y dirección de Juvencio Jaramillo, las intérpretes transitan entre la carcajada, la confesión, la sensualidad y el dolor para construir una experiencia escénica en la que el público también se convierte en cómplice y testigo.

Las voces de la vagina se presentará los viernes y sábados de agosto en el Teatro Los Hijos de Tespis, ubicado en prolongación Zaragoza número 35, colonia Virreyes, en Querétaro.
La recepción comenzará a las 20:30 horas y la función dará inicio a las 21:00 horas.
Los boletos tienen un costo de 350 pesos en primera fila y 250 pesos en entrada general. Las reservaciones y compras pueden realizarse mediante Whatsapp al número 442 130 1815.
Provocadora, divertida y profundamente humana, Las voces de la vagina invita al público a reír, incomodarse, reconocerse y finalmente confrontarse con una pregunta esencial:
¿Cuántas historias permanecen todavía silenciadas porque seguimos teniendo miedo de llamar al cuerpo por su nombre?
