El diputado Arturo Maximiliano García Pérez, presidente de la Comisión de Participación Ciudadana de la LXI Legislatura, encabezó una reunión de trabajo interinstitucional con el subdirector general Jurídico de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), Oscar Jovanny Zavala Gamboa, y la presidenta del Consejo Consultivo del Agua de Querétaro, Katia Reséndiz Jaime, e integrantes del mismo; contando con la presencia de diputados de las diferentes fracciones y grupos legislativos que conforman el Congreso local.
Estuvieron presentes las diputadas Andrea Tovar, Adriana Meza, Blanca Benítez, Teresita Calzada, Ginna Guzmán, Perla Suárez, Rosalba Vázquez, y Sully Mauricio, así como los legisladores Gerardo Herrera, Antonio Zapata y Mauricio Cárdenas, quienes expresaron su interés en participar en los temas materia de la reunión, particularmente aquellos relacionados con la armonización legislativa y transición normativa en materia de aguas nacionales, procesos de regularización, certeza jurídica de los productores queretanos, así como proyectos de reutilización del agua, los derechos de los pueblos originarios en la materia y su autodeterminación en materia hídrica, entre otros temas.

El diputado Arturo Maximiliano García, como presidente de la Comisión legislativa de Participación Ciudadana, destacó la relevancia de este espacio de diálogo directo con las autoridades responsables y los distintos sectores involucrados en el tema del agua. Asimismo reiteró su disposición para contribuir, dentro del ámbito de sus atribuciones, a la coordinación y desarrollo en la materia.
El diputado expresó que esta reunión tiene como finalidad el abordar lo referente a una nueva Ley de Aguas para el estado, lo cual consideró relevante no sólo en términos de su contenido, sino porque –dijo– la gestión del agua no es una tarea exclusiva de las autoridades: “el nuevo marco jurídico incorpora precisamente como un tema diferenciador y relevante la participación ciudadana en la planeación, en la toma de decisiones, en la ejecución, la evaluación y la vigilancia de la política hídrica. Y esto es importante, porque participar no significa únicamente ser informado cuando una decisión ya fue tomada”. Dijo, por lo tanto, que se está muy a tiempo de contar oportunamente con información completa, accesible, comprensible y disponer de este tipo de espacios de diálogo y retroalimentación, para deliberar y presentar propuestas, pensando ya en la ley local en materia hídrica.

Mencionó que la Ley General de Aguas reconoce la importancia de incluir a los sectores vulnerables, de garantizar la participación sustantiva de mujeres, fortalecer los Consejos de Cuenca y valorar los sistemas comunitarios de agua y saneamiento, con lo cual –dijo– se admite una realidad fundamental: “los problemas del agua son distintos en cada territorio y Querétaro evidentemente no es la excepción, y por tanto las mejores soluciones requieren escuchar a quienes conocen, utilizan y cuidan de este recurso diariamente”, apuntó.
Katia Reséndiz, presidenta del Consejo Consultivo del Agua, por su parte, agradeció la pluralidad de la reunión, así como el poder escuchar las diferentes voces de la academia y de expertos en el tema, ya que –dijo– el agua es uno de los desafíos más importantes para el futuro de Querétaro, por lo cual debería estar por encima de cualquier diferencia: “Y es que el agua no tiene partido, por eso, la discusión que hoy tenemos frente a nosotros va mucho más allá de armonizar una Ley estatal con el nuevo marco federal, estamos definiendo las reglas con las que Querétaro deberá enfrentar uno de los principales desafíos en las próximas décadas. Una buena ley no se mide solamente por la calidad de sus artículos, se mide por los resultados que hace posibles, por la certeza jurídica que ofrece a las personas y por su capacidad para garantizar el derecho humano al agua; por la fortaleza que brinda a nuestras instituciones; por los conflictos que ayuda a prevenir; y por las condiciones que genera para que Querétaro pueda seguir desarrollándose sin comprometer su seguridad hídrica”, expresó.

Dijo también que desde el Consejo Consultivo del Agua desean contribuir y sumar a ese propósito, con conocimiento, experiencia, diálogo social y una visión de largo plazo que ayude a construir el mejor marco jurídico, en donde “la armonización se haga con responsabilidad, con sustento técnico y con una visión que no se limite a resolver una obligación inmediata”. Asimismo, resaltó que buscan que la ley que resulte de este trabajo, “sea clara, aplicable y capaz de responder a las condiciones reales que hoy enfrenta el estado de Querétaro, (…) que ayude a cambiar las reglas del juego para gestionarla de una manera más eficiente, pero sobre todo de una manera sustentable”, puntualizó.
El subdirector general jurídico de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), Óscar Jovanny Zavala Gamboa, por su parte, expuso elementos útiles para el trabajo legislativo, en términos de la armonización y trabajos para generar una nueva Ley de Aguas en Querétaro. Coincidió con el diputado Arturo Maximiliano García y Katia Reséndiz, en que lo que se busca, es una construcción normativa que establezca una política hídrica en la que la corresponsabilidad sea fundamental en la distribución de competencias y en donde cada uno tenga una responsabilidad importante. Afirmó que el reto principal era tener una Ley General de Aguas y ahora –dijo– el siguiente reto es que las entidades federativas cuenten con marcos normativos sólidos, que no se contrapongan y que no generen más problemáticas, que soluciones.

En ese sentido, compartió con los legisladores una guía de los principales puntos que se desprenden de la Ley General de Aguas y que deben ser considerados para una posible armonización legislativa en lo local. En ese sentido, mostró su disposición de colaboración y acompañamiento en mesas de trabajo conjuntas para llevarla a cabo, siempre siendo respetuoso de la autonomía de la Legislatura que mandata la Constitución, dijo.
