Durante la sesión de Cabildo, el regidor Arturo Calvario volvió a alzar la voz sobre la problemática de la carretera 57 y propuso acciones concretas para atender este tema.
En este sentido, planteó tres acciones inmediatas:
- Instalar, de manera urgente, una mesa con la Federación para revisar la operatividad de la Guardia Nacional, división carreteras, así como el diseño de la infraestructura.
- Implementar operativos municipales en los accesos del municipio para evitar el ingreso de transporte pesado durante contingencias.
- Generar un mapa de riesgo local, de conocimiento público y en tiempo real, que identifique puntos críticos y horarios de mayor incidencia, a fin de que la ciudadanía pueda tomar precauciones.
A un problema permanente que perturba la tranquilidad —afirmó— “se suma un factor más: una rampa de frenado que no frena”.
“Al menos dos incidentes recientes se han suscitado: vehículos que fueron dirigidos a esta rampa y que, lejos de ser detenidos, evidenciaron que no cumple con su función, lo que ha derivado en personas fallecidas y múltiples heridos. Independientemente de que el origen del accidente haya sido una aplicación de navegación, lo cierto es que la rampa de frenado no es capaz de detener un vehículo en movimiento; entonces, no sirve”, detalló.
Y añadió que “si una rampa de frenado, que debe detener transporte de hasta 30 toneladas, no puede detener a un automóvil, entonces se debe revisar su diseño, sus condiciones de operación y su señalización. No debemos permitir que una obra que debería salvar vidas se convierta en un riesgo más”.
Los accidentes ocurren en la carretera 57, pero el impacto se refleja en San Juan del Río. En este sentido, coincidió con el llamado que hizo el presidente municipal de Querétaro, Felifer Macías, para atender de origen la problemática de esta vía. “Es momento de alinear esfuerzos”, concluyó.
