Con la finalidad de intercambiar experiencias y aprendizajes enfocados en la gestión responsable del recurso hídrico, la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ) –a través del Centro Multidisciplinario de Investigación del Semidesierto, campus Cadereyta– brinda apoyo a la comunidad de San Antonio de la Cal, municipio de Tolimán.
El profesor e investigador Luis Gerardo Ayala Real explicó que la iniciativa, denominada “Casa del Agua”, surge ante la afectación y deterioro del territorio por la actividad de la industria extractiva y hotelera, que afecta a la microcuenca Tolimán-Bernal, y plantea alternativas familiares que pueden contribuir a atender la crisis ambiental. Añadió que este planteamiento avanza después de varios años de trabajo comunitario y vinculación académica.

Asimismo, detalló que la propuesta conjunta incluye el diseño y construcción de dos ecotecnias –realizadas con inversión del Poder Legislativo queretano–: la olla de ferrocemento para la cosecha de agua de lluvia y la edificación de baños secos composteros; ambas estrategias promueven el cuidado del recurso, al mismo tiempo que generan consciencia de su uso, fomentando el arraigo en la zona con limitaciones en el abasto del vital líquido.
Ayala Real mencionó que “Casa del Agua” opera como núcleo de intercambio de experiencias, donde han participado estudiantes, habitantes de la localidad, personas extranjeras y visitantes. Afirmó que no es una empresa ni tampoco una marca; constituye un ejercicio colaborativo que avanza de manera gradual, atendiendo necesidades sentidas y priorizando soluciones funcionales basadas en saberes ancestrales, aprovechando la sabiduría popular y el conocimiento científico.

Dentro de los principales desafíos, destacó la transformación de prácticas culturales respecto al uso del líquido. El académico subrayó la importancia de articular educación, participación social y diálogo entre academia y población. Consideró que el bienestar de la gente y la convivencia respetuosa son indicadores cualitativos del impacto logrado.
Actualmente, se han beneficiado cuatro familias con la construcción de ollas de captación de agua de lluvia y baños secos composteros, inspirando también la creación de pequeños gallineros y huertos familiares. La meta es consolidar una vivienda sustentable que garantice agua y alimento, además de inspirar y escalar el diseño de políticas públicas orientadas a la sustentabilidad.
